Manuel, es una salina, de toda la vida.
Se calcula como una balsa de evaporación, solo que el calado es mínimo, no alcanza los 40 cm.
Las tablas de mareas, que son las que definen las mareas, están a disposición del público, normalmente en las capitanías de cada demarcación, Sevilla, cadiz, Huelva, etc
Luego está la topografía del emplazamiento, y la creación de las curvas batimétricas, que son las profundidades que se alcanzan en función de cada marea.
La sal, habrá de depurarla o no, en función que sea de consumo de boca o industrial.
Realice algo parecido, pero era para la creación de un espacio de pesca en las marismas del rio san pedro.
Cuidado, que las marismas, casi todas pertenecen a espacios protegidos, y además, dependen de costas……..aparte de que hay cierta “cerrada” a la comercialización de sal……hay, digamos un oligopolio.
Un abrazo.